VIDA DE SERVICIO DE UNA ANCIANA

VIDA DE SERVICIO DE UNA ANCIANA

“Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan”.     SALMOS 37: 25

Bendiciones para todas. Mi nombre es JULIA ROSA BARRERA SANTIAGO hija de GERARDO BARRERA ROMERO y ROSA SANTIAGO HERNANDEZ, nací y crecí en el pueblo de Luruaco Atlántico, lugar donde conocí el evangelio y acepté a Jesucristo como mi Salvador y Redentor.

En el año 1947 llegó el precioso evangelio de salvación a Luruaco Atlántico, mi pueblo natal, predicado por la misionera Perla Cooper quien ya había estado en El salado con otros misioneros; como el hermano Larsen, la hermana Fayetta, el hermano Bool, entre otros. Ella se estableció en Cartagena y desde allí empezó su labor de predicación hasta llegar a Luruaco. Inicia con cultos en las calles y luego consigue con mi tía Dolores (Lola) Barrera el lugar donde puso una escuela la cual utilizó para expandir el evangelio entre las familias, allí pude estudiar mi primaria, yo tenía 10 años y me bauticé a los 13, desde entonces no he parado de servirle a Dios, de lo cual me gozo y soy feliz de saber que Dios me escogió para salvarme y usarme para hablarle a otros de tan grande salvación.

La gente se aglomeraba a escuchar la palabra, muchos se entregaron y trabajaron duro para conseguir el lote a orillas de la carretera donde se construyó el templo. Un lugar suficientemente grande donde se pudo construir la iglesia, la escuela y vivienda para un grupo de jóvenes que quiso tener bajo su cuidado. Nos dictaba clases bíblicas los sábados, nos enseñaba como evangelizar, predicar, guiar a otros y todo lo que estaba a su alcance sobre doctrina. Así preparo muchos obreros. A fines de 1948 se inauguró la primera iglesia del Nombre estando allí el hermano Larsen quien efectuó varios bautismos. Yo fui una de las bautizadas por el hermano Larsen en el año 1950.

Para ayudar al sostenimiento de la iglesia se idearon una ladrillera primero en Molinero. Nos tocaba trabajar duro pero felices de poder trabajar para el señor Jesús sabiendo que nuestro trabajo en él no es en vano. Los domingos en la mañana todos nos reuníamos en la iglesia en la escuela dominical y por las tardes nos repartíamos por los diferentes pueblos a predicar, como: Pendales, Arroyo de Piedra, Molinero, Sabana Larga, Clemencia, Bayunca entre otros.

La hermana Rosa Steeves llegó como misionera del Canadá y se quedó con la Señorita Perla. Los hermanos Will Drost , Rut su esposa y Sallie Lemons también estuvieron con nosotros en Luruaco. Los misioneros ordenaron como pastores a muchos jóvenes como Francisco Parra, Victoriano Verdugo, Sebastián Suarez, Ladislao Parra y otros.

Ladislao Parra se convertiría en mi esposo en el año 1957, nos casamos en Lomita Arena donde se trabajó mejor la ladrillera y tuvimos una escuela. Mi esposo y yo pastoreamos la iglesia en lomita arena y Luruaco por un corto tiempo.

Pasados varios años Perla Cooper viajo a Estados Unidos dejando encargada la obra en manos de colombianos.Rose Steeves se quedó en Colombia quien nos pidió acompañarla a Sincelejo en el año 1963, para llevar el mensaje ya que acá no había llegado el evangelio de Jesucristo, había dos iglesias trinitarias, el nombre no les había sido anunciado. Estuvimos en el barrio Mochila, la palma, la Esperanza y al fin del año 1964 se adquirió un lugar donde pudimos construir un templo y establecernos aquí.

De mi relación matrimonial Dios me regalo 12 hijos de los cuales casi todos están sirviendo al señor en diferentes cargos y diferentes iglesias, Dianith Parra esposa del pastor José Martinez Sotelo, Josué Parra Barrera pastores en el distrito 10, Osias Parra Barrera en el distrito 19. Dios me dio la sabiduría para guiarlos y acogiéndome a la escritura que me enseña “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de el.” PROVERBIOS 22:6.

Enviude a los 51 años, pero Dios me dijo (No te dejaré, ni te desampararé). El me ayudó a salir adelante con mis hijos ya que en el 1989 luego de fallecer mi esposo la misionera Rosa Steeves se fue para Canadá.

Ya tengo 80 años y quiero seguir sirviéndole al Señor, desde diferentes comisiones; pero sobre todo en intersección y evangelismo, dentro de lo que puedo hacer según me dan las fuerzas y el señor me permite, en la iglesia séptima del distrito 24 donde pastorean los hermanos Leonardo solano y Katherine Pérez, sabiendo que poderoso es Dios para sostenernos hasta el día de su venida.

Dios bendiga a todos mis hermanas, y les invito a servirle a Dios quien es el patron que mejor paga; y sabiendo que nuestro trabajo en El no es en vano.

 

JULIA ROSA BARRERA SANTIAGO

Viuda de Ladislao Parra

Sincelejo sucre

Distrito #24

 

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